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Queridos tod@s!
Tras mucho tiempo, quizas demasiado, sin haber podido escribir en este cuaderno de viajes me propongo continuar con la serie comenzada, ya hace unos cuantos meses, titulada “Tutoriales de Costa Rica”. Esta vez, con un tutorial muy practico sobre la alimentacion Costarricense o “Tica”. Antes de todo, me gustaría poneros un poco al corriente y informaros de que las cosas en este pais nos van de lo mejor…
Queridos tod@s!
Tras mucho tiempo, quizas demasiado, sin haber podido escribir en este cuaderno de viajes me propongo continuar con la serie comenzada, ya hace unos cuantos meses, titulada “Tutoriales de Costa Rica”. Esta vez, con un tutorial muy practico sobre la alimentacion Costarricense o “Tica”. Antes de todo, me gustaria poneros un poco al corriente y informaros de que las cosas en este pais nos van de lo mejor…. El trabajo no nos falta en ningun momento (incluso a veces me digo que tenemos mucho mas que el que deberiamos), el tiempo sigue clemente, aunque las primeras lluvias ya se han dejado ver y la verdad es que no son muy parecidas a las lluvias valencianas sino que tienen mucho mas que ver con las del diluvio biblico. Continuamos conociendo el pais en el momento que arrancamos 48 horas al trabajo, y, os lo prometo, aun nos queda mucho que ver. Por el resto, la vida continua sin mayores cambios en el Centro Administrativo de la Reserva Biologica de Lomas de Barbudal, aunque si tenemos suerte, no por mucho tiempo ya que estamos pensando en mudarnos a una inmensa Hacienda privada muy cerca de la Reserva en la cual viviriamos en una pequeña casita de construcción moderna en la que podriamos gozar de aire acondicionado, un cuarto de baño nuevo y para nosotros solos, e incluso varias habitaciones, por lo que podremos dedicar, por fin, una a dormir, otra a cocinar y otra, simplemente a “estar”. Todavía no hay nada definitivo en esto, seguramente, el próximo lunes obtengamos una respuesta por parte del propietario, hasta entonces, cruzar los dedos y apretar vuestros culos para que todo nos salga bien…
Continuando con nuestro tutorial de alimentacion, lo primero que hay que decir es que los costarricenses, y, por norma general, se alimenta muy bien. ¿Que es lo que come un “Tico”? Vayamos por partes. El desayuno es la comida principal del día, y esto se debe a que, tradicionalmente, la jornada comienza muy temprano y con duro trabajo de campo. El problema es que esta es la teoria, y, aunque estamos seguros que deben existir ciertos costarricenses que se levantan temprano y trabajan duro desde tempranas horas en algun lugar de este pais, la realidad es otra. Por lo general, el ambiente de trabajo que se respira en Costa Rica es sobre todo… muy relajado… Una vez mas, y en cosas tan cotidianas como el desayuno, podemos darnos cuenta de la forma de ser del costarricense medio. En este pais, de la necesidad nace el placer… Por lo tanto, aunque el requerimiento energetico general de estos chicos no es que digamos muy elevado, muy de mañana se meten entre pecho y espalda lo que aqui llaman “Gallopinto”. ¿Que es el “Gallopinto”?, pues bien, es un buen plato compuesto por arroz blanco hervido con chile dulce, culantro, ajo, apio y otras especias, el cual es frito junto con una buena dosis de frijoles colorados. A este plato tan del proletariado y extremadamente exquisito se le añade o bien un tipo de carne (salchichas en la mayor parte de los casos), o una especie de huevos revueltos. En el mejor de los casos se sirve con ambas cosas… Para beber, y al igual que en las demas comidas del dia, se sirve el tipico “fresco natural”, que no es mas que una naranjada pero de frutas frescas, asi podemos encontrar frescos de piña, papaya, guanabana, guayaba, maracuyá (enormes estos últimos…), o de cualquier fruta que os podáis imaginar (incluso hay frescos de algunas especies de lianas de aquí!!). Por lo tanto, a las 7h 30 de la mañana, cuando aun las legañas se hacen fuertes en tus ojos y por tu esofago pasa a duras penas el aire, aqui en Costa Rica, ya te has podido hincar un super plato de arroz con sus frijolitos y con suerte una tortilla de dos huevos con sus salchichas y todo. Por supuesto, a mi me enseñaron lo del “allí donde fueres haz lo que vieres”, entonces, yo he tenido que adaptarme (y no os creais que no me ha costado mi esfuerzo), así que, en cuanto puedo, me uno a esta tradición nacional y, simplemente, me pongo hasta las orejas… A eso del medio dia real, es decir la 12:00, los “Ticos” se reunen alrededor de la mesa para atacar el plato del medio dia al que ellos denominan “almuerzo”. Aunque no existe una regla general de lo que este “almuerzo” debe contener, y existe una gran variabilidad en lo que las gentes de aqui comen al medio día, el plato costarricense por excelencia y el que no podéis perderos si venís a visitarnos es el archiconocido “Casado”. Una vez más, este copioso plato se compone básicamente de una buena porción de arroz blanco hervido con un innumerable numero de especias y una exuberante porción de frijoles. Lo caracteristico de este plato es que estos dos ingredientes basicos no están mezclados y se presentan en el mismo plato pero en posiciones estrategicas separadas. Ademas de estos componentes, en un buen “Casados” encontramos una buena ración de platanos fritos, que pueden ser desde el platano dulce que nosotros conocemos (aquí llamado “banano”), o el platano salado (y riquísimo) que aqui se llama platano o “cuadrado”. Todo esto se sirve acompañado de una ensalada de repollo muy poco (pero que muy poco) salpimentada (y eso…). Pero el “Casado” tiene un apellido, el apellido de la carne a la que acompaña. Asi un casado puede ser de cerdo, de pollo (en salsa o frito), de pescado, de res… Un consejo, pedir siempre el de pollo, todavia no hemos descubierto lo que los costarricenses dan a sus pollo para comer, pero el peor de los peores pollos de todo Costa Rica, mejora con creces al mejor pollo frito valenciano, incluso los del “Raussell”. La cena en Costa Rica es mucho mas triste de lo que os podriais imaginar. Sobre las 18 h pm. los costarricenses comen un poco de todo, es decir de lo que haya en la nevera o de lo que haya sobrado de días anteriores, pero en reducida cantidad, y claro, imaginaros el hambre que traemos tras 12 horas siguiendo a los monos en la selva… Por lo tanto, y por no perder nuestros lazos franco-hispanos, hemos decidido conservar al menos la tradición europea de cenar bien (hay dias que podriamos decir que hemos conservado la tradicion europea de la cena de fin de año…), y muy bien. Asi que la cena se convierte en una sala de experimentos culinarios en las que las recetas franco-ricenses, o hispano-ticas hacen aparición. En resumen, no hemos perdido ni un gramito de lo que nos llevamos desde Europa, y ni ganas!
Como pequeña anecdota, contaros que la región de Costa Rica en la cual nos encontramos, Guanacaste, se caracteriza por una poblacion que historicamente y ante las adversidades de la sequia y el hambre, han cazado y han comido todo lo que se mueve por la selva y es susceptible de ser digerido. Iguanas, garrobos (otra especie de iguanas), guatusas (los bien conocidos agutíes), cuzucos (armadillos), Zarigüeyas e incluso los congos (monos aulladores), han sido tradicionalmente (y actualmente aunque nadie afirme comer armadillos abiertamente) cazados y comidos por los guanacastecos. Pero esto no tendría nada de sorprendente si no fuera por los comentarios de la gente al respecto del sabor de estos tipos de carne… Cuando uno pregunta: ¿Ha comido usted alguna vez congo (el mono aullador…)? La gente responde con una pequeña sonrisa, “Yo no, pero tengo un primo que si y me ha dicho que sabe a pollo”. Si uno pregunta: ¿Ha comido ya armadillo?, la respuesta es: “Yo nunca, esta prohibido! Pero tengo un vecino que si lo hace y dice que sabe a pollo”. Vaya, no importa el animal salvaje del que hables, coaties, armadillos, iguanas o zarigüeyas, todos saben a pollo…y nadie los ha probado…
Y para los amantes de lo auténtico, la última historieta culinaria que data de hace unas 3 semanas durante nuestras merecidas vacaciones de marzo. Durante estas vacaciones decidimos descansar, así que pasamos 5 días en un pequeño pueblecito de pescadores en el norte del país llamado Cuajiniquil. En este pequeño y tranquilo pueblo decidimos conocer al vulgo, así que conocimos a unos pescadores a los cuales pedimos que nos llevaran a hacer lo que ellos hacían todos los días desde hace años. No, no nos acompañaron hasta el cuarto de baño, sino que esa misma tarde nos llevaron en su pequeña barquita a echar el “transmayo” (pequeña red de pesca de unos 100m.). A la mañana siguiente, sobre las 6 h am. partimos con la barca a recoger el pescado. No fue un buen día para ellos, ya que recogieron escasamente 7-8 kilos de pescado, pero si lo fue para nosotros ya que nos invitaron a desayunar después de la pesca con ellos. El desayuno fue copioso, compuesto por el “gallopinto” que ya conocéis y un pescado entero frito que acababamos de pescar esa misma mañana… creo que no he hecho nada mas “real” en mi vida…
Bueno chic@s, cuidaros todos y quereros mucho, desde aqui pienso mucho en vosotros todos los días.
Besos a tod@s!!
Pau.
PD. Pasaros a ver las fotos, no sabeis lo que os perdeis!!!! |